Trabajas con la información más sensible que existe. Así la cuidamos — explicado en simple, sin tecnicismos.
Las fichas clínicas, notas de sesión y datos sensibles del paciente se cifran con AES-256 antes de guardarse. Aunque alguien accediera directamente a la base de datos, los datos serían ilegibles sin la clave — que nunca sale de nuestros servidores ni llega al navegador.
TheraFlow está construido en torno a la Ley 19.628 (protección de datos personales) y la Ley 20.584 (derechos y deberes de los pacientes, que resguarda la ficha clínica como dato sensible). No es un agregado: es parte del diseño.
Los datos están aislados por cuenta y por centro. Un terapeuta no puede ver los pacientes ni las fichas de otro que no sea de su equipo. Esto se aplica a nivel de base de datos, no solo en la interfaz — es una barrera real, no un simple "ocultar".
La infraestructura respalda la información de forma continua. Si algo falla, tus fichas y tu agenda no se pierden. No dependes de un archivo en tu computador que se pueda dañar o extraviar.
Cada vez que se abre una ficha clínica queda registrado quién y cuándo. Esta bitácora complementa el cifrado: no solo protege el dato, también deja constancia de su uso.
Puedes exportar el historial clínico completo en PDF y descargar tus datos cuando quieras. Tu paciente tiene derecho a acceder, rectificar y solicitar la eliminación de sus datos (derechos ARCO de la Ley 19.628). Facilitamos ambos trámites.
¿Dudas sobre cómo tratamos los datos? Escríbenos a privacidad@theraflow.cl. Puedes revisar el detalle legal en nuestra Política de Privacidad.
Ninguna plataforma puede prometer seguridad absoluta, pero sí podemos comprometernos a usar cifrado fuerte, aislar los datos, respaldarlos y ser transparentes sobre cómo los tratamos. Eso es lo que hacemos.